¿Podemos ser optimistas sobre el crecimiento de la economía peruana?
20 Febrero, 2012 - 18:04 |  mass

El optimismo sobre el desempeño de la economía peruana ha dado un nuevo salto con la publicación de los resultados oficiales de 2011. Inclusive, el Banco Central de Reserva (BCR) evalúa elevar su proyección de crecimiento para este año. Veamos entonces un resumen de la situación económica nacional y externa.

Recordemos primero los canales de transmisión de la crisis hacia la economía peruana

El canal del comercio exterior  

  • El debilitamiento de las economías desarrolladas genera una menor demanda de nuestros productos de exportación, tanto de materias primas como de valor agregado o no tradicionales.
  • Menores exportaciones, implican una caída de la producción y menores utilidades para los principales aportantes al Fisco y sin la recaudación de impuestos proyectada, se reducen las posibilidades de financiar los programas sociales y de infraestructura pública.
  • Desde el lado importador, la incertidumbre incide sobre el alza de las cotizaciones de las materias primas que importamos, lo se refleja en la inflación.

El canal financiero

  • Si bien los inversionistas globales se han acostumbrado a operar en un contexto de incertidumbre y noticias negativas sobre Europa, eventos no previstos que afecten la recuperación de Estados Unidos o acentúen las dudas sobre la real fortaleza de China, despiertan el temor inmediato de los inversionistas que reaccionan retirando su capital de países emergentes como el Perú.
  • Un retiro significativo de capitales incrementaría de manera abrupta la demanda de dólares, revirtiendo la natural tendencia a la baja que ha estado experimentando el tipo de cambio.
  • A su vez alza no prevista del dólar afecta los precios domésticos (encarece los productos importados).

Estados Unidos, España y China

Recientemente las noticias para Estados Unidos han sido alentadoras sobre su recuperación –sustentada en sus estados industrializados–, pero la demanda del empleo se mantendrá lenta. Es decir, lo peor ya habría pasado para la primera economía del mundo, pero aún tiene que superar un lento proceso de adaptación de su sector productivo y esperar los resultados de sus medidas fiscales, para finalmente salir de cuidados intensivos.

El otro país demandante de productos peruanos, sobre todo  agrícolas, es España.  La economía española atraviesa quizás por el peor momento de su historia y su sostenibilidad depende de los resultados de la reciente reforma laboral que ha aplicado, y que busca reducir aún más los subsidios estatales (seguros de desempleo) y promover el empleo (menos costos para las empresas) y el autoempleo (incentivos al emprendimiento). Se espera que este año la economía española reporte cifras negativas, con lo cual es un hecho que este mercado reducirá su demanda.

China ha reducido su proyección de crecimiento del 10% al que nos ha tenido acostumbrados en los últimos años a 8% o 6% en el peor de los escenarios. Los economistas dicen que un resfrío del gigante asiática genera una pulmonía a los países emergentes como el Perú, al ser sus principales abastecedores de materias primas para su industria y consumo interno.

Conscientes de ello, las autoridades chinas han iniciado un conjunto de medidas para amortiguar este menor crecimiento y sobre todo alejar el fantasma de la inflación y de burbujas inmobiliarias.

 

Frente financiero

De no mediar sorpresas, este lunes 20, los ministros Europeos darán luz verde al financiamiento de Grecia y en general existe el compromiso del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de todas las grandes potencias económicas del mundo de tomar acciones inmediatas para evitar un colapso financiero.  

Ello no impedirá que se presenten períodos de excesiva incertidumbre que alejen a los capitales de países emergentes. Ante ello el BCR cuenta con una significativa cantidad de reservas para hacer frente a una fuga significativa de capitales que dispare el tipo de cambio.

 

El frente interno

El resultado económico de diciembre y al parecer de enero último –la construcción habría reportado un auge significativo–, obedecerían a los esfuerzos del gobierno por apuntalar la inversión pública. Sin embargo, el propio ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla ha criticado duramente a las regiones e instancias públicas que están demorando la ejecución de los proyectos de infraestructura.

En el caso de la inversión privada los proyectos se han retomado, pero se mantiene la cautela por el frente externo y las demoras que surgen por la lentitud en las licencias y concursos de concesiones. Por su parte, los exportadores están encontrando nuevos nichos de mercado en los vecinos latinoamericanos – como Brasil–  e incrementando la canasta de productos de valor para China y otros países que no han sido tan afectados por la crisis.

El importante crecimiento que está reportando el mercado interno justifica en gran medida el optimismo empresarial y de ahí la importancia de generar los incentivos adecuados para que la inversión productiva responda a esta mayor demanda y realmente la economía peruana cierre el 2012 con un crecimiento superior al 5.5% oficialmente esperado.